Microrrelato El Palmeral de Haría ¡Piratas!

Microrrelato El Palmeral de Haría ¡Piratas!

Por los Verdes en la umbría, me contó su cuento de las Palmas Altas de Haría

Nadie sabe de donde provienen, altas y esbeltas que arribaron de otras tierras. Las leyendas callan el cómo llegaron las palmeras, pero te puedo contar un cuento, fantástico, de cómo lucharon y se adaptaron, ganando la supervivencia. ¿Quieres que te cuente el terrible ataque del feroz pirata “Capitán Oscuro”, ¿que casi mató a las palmeras?

-Si, sí. Y háblame, otra vez, del niño. De cómo lograron resistir todos, conociendo los recursos del entorno y haciendo un uso inteligente de la propia isla.

– Vale, volveré a contarte la historia del Gran Corsario de La Sultana, y del niño que se hizo mayor ese día. Y te hablo de un tiempo temible- dijo el padre.

Y peligroso, muy distinto a nuestro tiempo. Los mares son surcados por piratas terribles y fieros, azotes de la costa. Y solo los muy ágiles se adaptan. En uno de esos pueblos de costa vivía una persona de aquí, muy parecida a ti, y de tu edad más o menos. A veces, le gustaba escaparse a los altos de Famara, a ver el archipiélago Chinijo*.

El mar era el territorio de los piratas, y, uno de los más temibles, Morato Arráez al que llamaban “Capitán Oscuro”, estaba desembarcando en la playa de Famara, mirando desde Los Altos. La vela negra del buque pirata hinchada por el alisio inclemente. Frente al Chinijo, que se incendiaba en rojo fuego de atardecer.

Fue el 1 de agosto de 1586 en Lanzarote y Morato atacó Haría con 600 hombres- le dijeron después al niño. Sí, y el pirata atacó. Se cuenta cómo el niño valiente, que conocía las cuevas y jameos de su isla porque los amaba y visitaba, consiguió advertir a tiempo y proteger a sus más allegados, en lo más profundo de la cueva de los Verdes. Muchos son los tristes cantos que aún se recitan algunas tardes.

Lamentos de los amigos perdidos, del palmeral ardiendo, tan alto como eran sus copas. Pero también se recuerda, y en sus cantos más alegres, la resistencia de sus pobladores que las hicieron crecer con tesón, de nuevo.

El «Capitán Oscuro», un nombre de pirata épico para un corsario épico

El famoso Capitán Oscuro, como bien se nombra en la historia es, en español, Morato Arráez. Este corsario otomano realmente era originario de Albania, criado en el seno de una familia cristiana. Sin embargo, el destino quiso que a los 12  de edad, cayera en manos del marino otomano Kara Ali, que lo llevó consigo a Argel, donde Morato se convirtió en marino del imperio otomanos.
Tras muchos años sirviendo y ya cansado de la monotonía, decidió empezar su carrera como solista. El joven capitán realizó muchas hazañas en las costas españolas, las cuales castigó durante años y le fue otorgando mucha fama en el imperio. Sin embargo, su mayor hito fue el que relatamos hoy. El asalto a la isla de Lanzarote de 1586.

Todo comenzó en el año 1585, cuando el Capitán Oscuro parte de Argel a través del estrecho de Gibraltar con varias naves bajo sus órdenes.

Al atardecer del día 30 de julio de 1586 los buques avistaron las costas de Lanzarote y permanecieron ocultos hasta la noche para no ser descubiertos desde tierra. Alcanzada la noche, la tripulación desembarca y consigue hacerse con el puerto fácilmente. Al día siguiente, el jueves 31 de julio, el grupo de piratas consiguió avanzar hasta la capital, Teguise, pero fueron descubiertos demasiado tarde.

Durante los ataques, los otomanos hicieron cientos de prisioneros, entre ellos la madre de Agustín de Herrera y Rojas, I Marqués de Lanzarote, su esposa y su hija Constanza. La mayoría de los prisioneros, incluyendo las tres mujeres citadas, fueron liberados a cambio de un cuantioso rescate, según las capitulaciones firmadas por Gonzalo Argote de Molina.

El almirante español Martín de Padilla bloqueó el estrecho de Gibraltar con una flota de 18 galeras para cortarle el paso al Capitán Oscuro. Este, sin embargo, aprovechó una noche de niebla para pasar el estrecho sin ser visto. Para colmo, haciendo uso de sus habilidades, en su vuelta a Argel, consigue apresar a dos naves en las costas de Valencia y llegar triunfante a su tierra.

Tuvo varios momentos de gloria y mas ataques a las islas antes de fallecer, se dice, que la edad de 104 años en Albania, la tierra que lo vió nacer.

Famara y el Archipiélago Chinijo

La historia se desarrolla en las costas de la isla de Lanzarote, una de las islas más grandes del archipiélago de Canarias, concretamente en la playa de Famara.

Photo by Benjamin Elliott on Unsplash | Playa de Famara

La playa de Famara se encuentra al noroeste de la isla de Lanzarote, y tiene una extensión de 5 kms. Se encuadra además, dentro de El Parque Natural del Archipiélago Chinijo. Esta playa es muy famosa debido a su belleza con marea baja y a sus idóneas características para practicar deportes acuáticos.

En la historia se nombra también al Archipiélago Chinijo, un conjunto de islas situadas frente a la costa norte de Lanzarote. Es un espacio natural protegido y constituye la reserva marina más grande de la Unión Europea. Lo integran la isla de La Graciosa, así como los islotes de Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este y Roque del Oeste, todas pertenecientes al municipio de Teguise.

Espero que hayas disfrutado de esta historia de piratas del Atlántico, te animamos a que inviestigues más. Recuerda seguirnos en nuestras redes sociales para  no perderte ningún relato sobre el patrimonio macaronésico.

¡Saludos persona singular!